Operación México

El cine argentino tiene un espacio anual para las películas que recogen historias de la dictadura. Desde afuera, se podría pensar que es un boom reciente, producto de los cambios políticos que se vivieron y viven en el país; un esfuerzo para reconciliarse con un pasado doloroso y al mismo tiempo hacer visibles las múltiples tragedias que sucedieron en esa época.

Sobre este tema, reseñamos hace un tiempo la película de Diego Corsini Pasaje de Vida, donde se narra la historia de una pareja que se conoce en medio de las actividades militantes dentro de la lucha armada contra la dictadura ¿Cómo olvidar la fantástica El secreto de sus ojos? Que plantea en buena parte de su trama un retrato de esa época.

Hoy, presentamos el filme Operación México, un pacto de amor. Leonardo Bechini, salta de la pantalla chica al cine con esta producción que adapta el libro homónimo de Rafael Bielsa, quien fuera canciller de Argentina durante el gobierno de Nestor Kirchner y que, además de político, también es escritor. La trama recupera una historia con la que los argentinos están familiarizados, el destino del dirigente montonero Tulio “Tucho”  Valenzuela y su compañera, también militante, Raquel Negro.

Tucho y Raquel regresan a Argentina luego de estar más de un año fuera del país, la dictadura militar de Videla manda y el movimiento Montonero mueve a su dirigencia para que puedan salir y entrar del país. La pareja protagonista apenas tiene poco tiempo de haber llegado cuando es delatada por el segundo de la organización en la zona, quien se encuentra detenido por los militares. Luego de eso, ambos son secuestrados junto al hijo de Raquel, que Tucho ha criado.

Detenidos, son trasladados a hasta la Quinta Funes, donde se encuentran los principales dirigentes montoneros del lugar que como ellos han sido capturados. Ahí, el general Galtieri explica a Tucho que la mayoría de sus compañeros se ha rendido ante la tortura o las presiones y ahora los apoyan, disfrutando de una estadía en ese lugar. En la película los muestran tomando sol o conversando tranquilamente. El movimiento ha sido derrotado y es momento de que él colabore para realizar la acción final, asesinar al líder de la organización, que se encuentra en México.

Tucho debe viajar al norte para  infiltrarse en la comandancia del movimiento y asesinar a Mario Firmenich. La garantía que tienen los militares es la vida de Raquel, quien embarazada de gemelos, seguirá detenida en la Quinta Funes. Pero es ella quien aumenta aun más el dilema de Tucho cuando le dice que si a su llegada a México no denuncia lo que está sucediendo, nunca la volverá a ver.

Bielsa quiso recoger en su libro el compromiso entre la pareja, cuya militancia y visión de la lucha en vez de quebrarse cobra mayor sentido en medio de la circunstancia que los afecta. A esa idea se suma el conflicto que enfrenta a Tucho con el comando Montonero. Son estas contradicciones definitivas las que se recogen en la adaptación de Bechini, gracias a las excelentes actuaciones y el desarrollo de los temas.

No faltarán quienes juzguen la decisión de esos compañeros, pero es innegable que las situaciones límite ponen las ideas a prueba, porque somos obligados a encarnarlas en acciones definitivas que no dejan alternativas. Raquel Negro mira a los ojos de Tulio Valenzuela y le hace comprender que más allá de sus propias vidas está la defensa de la vida en general que es reafirmada en la lucha que los compromete.

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