Encuentran un saltamontes escondido durante más de un siglo en un cuadro de Van Gogh

El cuadro de ‘Los olivos’ de Vincent van Gogh ha estado ocultando el cadáver de un singular inquilino durante más de un siglo sin que nadie se diese cuenta hasta ahora. 128 años ha tardado en descubrirse que en la obra del artista holandés se escondía el cuerpo de un saltamontes. Su existencia ha sido dada a conocer por Mary Schafer, directora del Musero de Arte Nelson-Atkins de Kansas City y aguda observadora del paisaje en cuestión.

Cuando se estudian pinturas, a veces se hacen algunos descubrimientos interesantes. Como cuadros anteriores ocultos, correcciones del artista, bocetos, guiños, fechas… Lo que no es tan habitual es encontrarse restos biológicos de insectos como ha ocurrido en un museo de Missouri (Estados Unidos).

”Intenté comprender la construcción del trabajo estudiando sus diferentes capas, y así fue como encontré el cuerpo de este pequeño saltamontes. Es una forma divertida de darle un nuevo vistazo a este Van Gogh”, ha explicado Schafer. El cuadro fue pintado en 1889 durante su estancia en el manicomio de Saint-Rémy-de-Provence, en el que moriría poco después.

‘Los olivos’, trabajo que se ha hecho aún más famoso tras este descubrimiento, es uno de los 18 realizadon por el pintor centrados en este tipo de árbol. Aunque pueda parecer un hallazgo un tanto extraño, lo cierto es que si se tiene en cuenta la afición de Van Gogh por trabajar al aire libre resulta más que comprensible.

Lo más curioso es que hasta ahora, 128 años después y con tantas miraras puestas sobre él, nadie se hubiese percatado de la existencia del pequeño saltamontes. Aunque hay que tener en cuenta que era tan pequeño que si Schafer lo descubrió es porque estaba usando un microscopio, como indicaba en The Guardian.

Por si alguien se lo pregunta, el insecto ya estaba muerto cuando entró a formar parte de la bucólica estampa. Su cuerpo no está completo y en el estudio del mismo no se ha encontrado que haya señales de que el insecto intentase escapar. Lo más probable es que fuese el viento quien lo llevase hasta allí.

Ahora todo el mundo, aficionados y estudiosos, escudriñarán aún más las obras del autor de ‘Los girasoles’ en busca de curiosos hallazgos.

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