Un poema de María Cristina Solaeche Galera

Contigo vida

 

I

 

Contigo

vida que me vives
vida que te vivo
me senté en bancos de madera
de encajes de hierro
de piedra arisca
me revolqué en el frescor del barro
y me unté pegajosas mermeladas
tarareando las canciones del olvido

contigo
senté mi sombra a la luz de la farola
mi silencio acogió la campana silenciosa
se extravió mi pensamiento
ente máscaras códices mapas
alfombras murales y grecas
resbalando siempre por el sol
envuelta en rojos y naranjas

me tomaste de la mano
me empujaste
me arrastraste
me trastrabillaste
por senderos calles rutas
adoquines polvo asfalto
y cruces en el lindero del camino

¡úsame!
me gritas
pues yo… te uso
¡víveme!
pues yo… te vivo

 

 

II

Contigo vida
vida que me vives
vida que te vivo
me sorprendió lo tuyo
te sorprendió lo mío
lagrimeé la neblina del mar
temerosa ante la melancolía de la nada
inmóvil ante tumbas sepultadas en sí mismas
y la sequía cobriza del llanto

contigo
mar sin tierra selva sin rugido
valor húmedo reseco abrazador
escribí sobre el que ama el que teje el que vende
el pobre… el rico… el más pobre
soñé jirones de tu cuerpo sobre el mío
el río verde la montaña ceniza
y manzanas acarameladas

me asiste de las caderas
me enredaste
me aventaste
me retuviste
por plazas mercados jardines
acacias apamates gentíos
y barrancos cañadas cerros

¡mírame!
me gritas
pues yo… te miro
¡pruébame!
pues yo… te pruebo

 

III

Contigo vida
vida que me vives
vida que te vivo
me incrustaron caricias
estrepitosas exhaustas exquisitas
acampé entre besos y semillas
tomé de las manos a los dioses
nada me hicieron sentir
nada me dijeron al oído

contigo
ahogué mi boca en tu silencio
mi plenilunio quedó sin lunas
frío cortante lágrima estalagmita
poemas en el vestíbulo del tiempo
gateé sobre las sombras
el lago amarillo las sierras lilas
y me engolosiné en algodón de azúcar

me ceñiste la cintura
me contoneaste
me esquivaste
me atolondraste
por espigas ramajes polen
trigo madera lirios
y me floreció la mirada
¡pálpame!
me gritas
pues yo… te palpo
¡levántame!
pues yo… te levanto

 

 

IV
Contigo
vida que me vives
vida que te vivo
me orné el cuello con obsidianas
lágrimas del volcán
desaté el corazón del olfato
hinojo enebro cilantro canela
infusiones afrodisíacos adormideras
desperté duendes hechizos magas
y golpeé el viento de las afueras

contigo
contoneé las caderas de la algarabía
acompasé mi lujuria a tu lujuria
se deleitó el bravío cuerpo
entre retales fosforescencias aventuras
hombros pubis pezones cabellos
refugiándome en silentes noches
arrullada en días besados por la luna

me retuviste la mirada
me enamoraste
me celaste
me arrullaste
por ropajes alcobas ventanales
aromas lencería lugares
y alientos sin sosiego

¡disfrútame!
me gritas
pues yo… te disfruto
¡gózame!
pues yo… te gozo

contémplame desde tu poema
porque en tu vida está mi historia
porque en tu historia está mi vida.

(Del poemario Poemas Ásperos y Oscuros)

MARÍA  CRISTINA SOLAECHE GALERA. Nace en Santa Lucía, Maracaibo, Edo. Zulia, Venezuela. Lcda. Educación. Mención Matemáticas. Mg. en Educación Superior, Mg. Matemática Pura en la Universidad del Zulia, Profesora Emérita Titular de la Universidad del Zulia. Miembro de: Sociedad de Escritores del Estado Zulia, Sociedad de Escritores de Venezuela, La Casa de la Poesía del Estado Zulia. La Peña Literaria César David Rincón. Miembro de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, Capítulo del Estado Zulia.

A publicado:

Un ceratias de Barro y Fuego. ARTESA (1992).

Omar Khayyam: las Matemáticas, la Nada, el Vino y la Amada (2002).

Amor… asoma. Antología Verano Encantado. Centro Estudios Poéticos, Madrid (2002).

Colabora en SENSIBLES DEL SUR. Argentina (2003).

Poemas Revista Paradoja, West Virginia (2005).

Poemario Un amor de Miel y Ajenjo. EDILUZ (2003).

Poemario. Poemas Ásperos y Oscuros, Astro Data (2005).

Poemario El verano de los tamarindos.  Voz alta ediciones (2012).

 

Poesía venezolana dispersa y permanente. Ediciones Astro Data. S.A. (2011). Obra ensayística sobre  poetas venezolanos:

 

“Emiliano Hernández: el poeta de los adioses”;

“Ismael Urdaneta. “El poeta  legionario”: La errancia y la memoria en la vanguardia del lenguaje poético;

“Enriqueta Arvelo Larriva: Cada palabra, el perfil de la voz de un  silencio a semejanza de una soledad”;

Cruz María Salmerón Acosta: El solitario de la cima de Manicuare”;

“Luisa del Valle Silva: <<Sin tiempo y sin espacio >> Resonancias líricas de la infancia”;

“Luis Enrique Mármol <<La locura del otro>>. Todo una loca vibración inmóvil”; “Ada Pérez Guevara: <<Horizontes>> Evocación de estelas sobre el pergamino del paisaje”;

“Lydda Franco Faría: Una poesía donde la razón esclarece la irreverencia, y la transparencia incita la valentía y la ironía”;

 Hanni Ossott: “El Rapto Existencial en la poesía de Hanni Ossott”;

“Carlos Rodríguez Ferrara: La lucidez de la eternidad como destino estético”.

 

gsmldcm@yahoo.es

  

 

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