EL LIBRO HOY, IV

La lectura previa a las que disponen las plataformas tecnológicas hay que tratar de entenderlas vía estas categorías que planteamos (lectura/escritura hipertextual) en estos momentos de lectura en el que una persona escoge un libro y abre sus páginas, comienza a leerlo y en efecto hay una lectura hipertextual, hay referencias, un libro siempre puede llamarnos a otros autores y lecturas: existe una lectura hipertextual así como existe una escritura hipertextual previo a estas plataformas. Además que hay ventajas de contar con estas herramientas que nos permiten vincular información de todo tipo a nuestro proceso creativo de lectura/escritura, también hay sus desventajas

Digamos que además de las ventajas están las desventajas que nos dan nuevas formas de problematizar o mejor dicho: otros asuntos que atender. Por ejemplo: el escritor como mediador de su propia lectura/escritura. De su propia obra.

Las desventajas son básicamente (al menos las encontradas) las mismas del proceso de publicación en físico. Es decir, antes, el escritor/lector -que no puede verse como sujetos separados- no conseguía como editar, publicar o distribuir su obra, entonces, el asunto de la distribución en lo digital, cambia.

Más allá de que existan plataformas que te permitan publicar o distribuir, nos referimos específicamente al blog, página web o espacios en alguna red social. Allí hay ciertas desventajas, en qué aspecto, escritoras y escritores no pueden quedarse con el mero acto de saber procesar y escribir un texto un discurso coherente, hacer una investigación o escritura creativa, no solo es un sujeto productor de discursos sino que ahora debe ser un sujeto programador. Debe manejar herramientas de programación simples, pero usarlas y obviamente, los que tengan posibilidad de mayores mecanismos y herramientas de marketing, de manejo de redes, etc, quiénes tienen mayores posibilidades de uso de estas herramientas son los que tendrán mayores posibilidades de leer y transformar estos espacios sino además producir y divulgar en estos espacios.

Es este circunstancial de transición de lo impreso a lo digital, enorme proceso de alfabetización en el que estamos entrando, digamos, fenómeno inmersivo en el que tenemos que leer porque tenemos que leer, porque incluso los trabajos de hoy, de los freelancers a nivel mundial, tienen que ver con la producción de cultura. Todo lo que tenga que ver con las infraestructuras digitales es lo que mueve al mundo. De allí que nos preguntemos: cómo podemos entrar en este nuevo proceso de alfabetización de lo digital vía plataformas de conocimiento libre, de software libre, a través de herramientas de código abierto que están copadas por el capitalismo cognitivo, es decir, ya no es el capitalismo solo sino apellidado, en una cruzada como la del gobierno de Estados Unidos por privatizarlo todo, o la reciente del proceso de eliminar la neutralidad en la red[1], cómo podemos enfrentarnos, nosotros, usuarios, escritores/ lectores devenidos en productores de contenidos, a leyes globales, totalitarias, adueñados de las herramientas de circulación de conocimientos, de producción y creación de contenidos. Esta es la problemática. No se trata solo de saber que ya no leemos en físico.

Cuando un escritor no tenía para comprar su máquina de escribir en el siglo XX o cuando un escritor no tenía para tinta y papel en el XIX, ese mismo asunto se manifiesta hoy en el que no tiene acceso a las herramientas digitales y que debe hacerlo para poder tener la posibilidad de comunicar lo que hace.

[1] Deutsche Welle “EE.UU. suprime la garantía de neutralidad de internet” [página web], <http://www.dw.com/es/eeuu-suprime-la-garant%C3%ADa-de-neutralidad-de-internet/a-41803297?maca=es-Facebook-sharing>. [Fecha de consulta: 8 de enero de 2018].

 

2 comentarios sobre “EL LIBRO HOY, IV

  • el 22 abril, 2018 a las 11:40 am
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    Escritores (as) de todos los tiempos ha habido, que jamas han sido leídos por no tener acceso a la publicación y/o difusión, distribución de sus textos. Lo peor- hoy – es que parece que los asuntos tecnológicos involucrados, en conjunción con las transformaciones del capitalismo, en lugar de abrir y ampliar vías, como ocurrió con la imprenta, por ejemplo, estuvieran complicando aún más el alcance de los medios para producir textos con la posibilidad real de ser leídos. Digo parece, porque como bien decía arriba M.A. Guevara, se trata de un problema complejo que tendríamos que desbrozar para tratar de entender y enfrentar mejor.

    El analfabetismo tecnológico, por ejemplo, evita nada menos que el aprovechamiento de conocimientos y saberes de adultos mayores y me atrevo a decir que de adultos a secas, que en nuestros países, por motivos disímiles no fueron alfabetizados. También es cierto, que las culturas impuestas de diversa índole, han separado a los viejos hasta invisibilizarlos y las grandes ciudades inciden en ello. El empobrecimiento es un factor que iguala a jóvenes y viejos en este asunto, y en esta época donde no tener una computadora podría significar literalmente (y sin intención de dramatizar) la muerte. Hay muchos otros factores – antiguos y nuevos – que estorban en ese proceso, mágico por añadidura, de sembrar palabras en buena tierra y verlas florecer.

    Más allá del capitalismo con apellidos, más allá del monopolio de la red, más allá de algoritmos y datos abiertos, está el ser humano, escindido en hombres y mujeres, completo y múltiple, para investigar, organizarse y actuar.

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    • el 23 abril, 2018 a las 6:58 am
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      Hola María Etelvina, qué bueno verte por acá. Muy acertados comentarios… Una pregunta, ¿tuviste la oportunidad de revisar los primeros 3 textos?; saludos.

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