DUELES EVIO, PROFUNDO EN EL PECHO

Hoy es uno de esos días extraños, duros y difíciles más de lo normal. Entre tanto y tanto te enteras que Evio Di Marzo cambió de paisaje porque una mano asesina así lo decidió.

Sí, el tipo amigable, el medio loco panita que no creía en poses ni divismo del medio artístico local, aun siendo consciente de la historia musical del país que llevaba en sus espaldas, todo lo que él representa (en presente siempre) y su Adrenalina Caribe, hoy nos duele profundo en el pecho porque a alguien le dio la gana de acabar con su vida y arrancarlo de las nuestras.

Con la sangre helada leí la mala noticia. Con un grito de dolor salí del cuarto y comenté lo ocurrido. Vivo a pocos metros de lo ocurrido. Me abatió la tristeza, la indignación, la desolación, impotencia, la ARRECHERA y lo siguiente.

Buscando en días recientes como hilar mi artículo anterior para escribir éste, que se suponía iba a ser (paradójicamente) de: La revolución es cultural o no es revolución -el cual pasaría hoy-  me levanto con esta tragedia, con este golpe en el alma que te paraliza.

Y es que sin saberlo, en mi escrito anterior El arte de las musas hacía referencia a la música como “Creación sublime del ser humano, enriquecida por muchos y llevada a niveles increíbles de innumerables sensaciones”, y es que eso hacía Evio.

Armonías sencillas con melodías que se te quedan en la cabeza y subconscientemente pasas a tararear todo el día o tres décadas.

Letras profundas comprometidas con la humanidad, con el país, con la posibilidad de cambiar este mundo, pero dejando siempre un espacio para mover el cuerpo, para darle sentido a la corporalidad armónica, a la alegría que tanto nos caracteriza, aun en tiempos difíciles.

Evio y su música para la calle, para el barrio, para la gente de verdad. Y es que Evio es pura verdad. Un tipazo de esos de los que aprendes mucho al escucharlo. Verbo encendido y de crítica dura y real que tanto hacen falta, de los que no pedían cargo, sino la oportunidad de cambiar esta realidad con cultura y arte.

Un carajo tan real y de verdad, que prefirió ganarse la vida de una manera distinta al ver como desagradecidamente lo hacían a un lado.

Hoy algunos medios se rasgan las vestiduras por el lamentable suceso. Hoy esos medios publican la tragedia y se dan golpes de pecho por “el cantautor venezolano, hermano de…”. Sí, para esos medios Evio era “el hermano de…”, ¡Ja! no era Evio, nunca lo fue.

Un músico brillante, con luz propia, con una creatividad infinita y con líricas comprometidas. Defensor de la causa palestina, convertido al Islam. Razones por las cuales esos mismos medios lo invisibilizaron todo este tiempo, mandándolo al rincón de los olvidados del mundo artístico de este país, por lo que ni siquiera le dedicaban media cuartilla cuando éste tenía alguna presentación.

Pero llegó el día de hablar de él, de hacerlo tendencia y exponerlo. Pero cuando decía la verdad, directa y franca, Evio no convenía.¡Basta de la hipocrecía!

Dueles Evio, profundo en el pecho.

Te admiro desde niño. Te escuchaba en tus interacciones con el público durante tus presentaciones como un alumno, siguiendo cada una de tus orientaciones. Así seguiré.

Amabas este país como nadie, amabas incalculablemente nuestra naturaleza, nuestos ancestros y su herencia; a Bolívar, nuestra historia, a Chávez.

Un musicazo como pocos, con una claridad impresionante, un crítico de esos a los que SÍ HABÍA QUE PARALE BOLAS!!

Dueles Evio.

¡Que Alá te reciba hermano!

¡Vuela alto!

Y como dice mi compa DJ Gwiro: “Por nuestra sangre fluye pura Adrenalina Caribe”

Ser humano, padre, proletario de la información, analfabeto musical, docente por accidente, futbolero. Amante de la vida.

Sinue “El Sino” Vargas

Ser humano, padre, proletario de la información, analfabeto musical, docente por accidente, futbolero. Amante de la vida.

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