ESPAÑA: CRÓNICA DE UNA MOCIÓN DE CENSURA ANUNCIADA

El pasado día 1 de Junio, en el Congreso de Diputados del Estado español, aconteció algo nunca antes visto: el Ex-Presidente Mariano Rajoy abandonó el Gobierno al prosperar una moción de Censura impulsada por el PSOE (Partido Socialista Obrero Español). Al prosperar dicha moción de censura, el Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, se convirtió en Presidente, pero… ¿De qué índole ideológica es el PSOE? ¿Quién es Pedro Sánchez? ¿A quién beneficia esta moción?

El Partido Socialista Obrero Español se fundó en 1879, de corte marxista

Pero todo esto cambió con la derrota en la Guerra Civil Española: durante el franquismo, el PSOE desapareció, en la clandestinidad su política era nula, invisible. ¿Dónde estaban esos “marxistas”?. Como dicen muchos que lucharon contra Franco en la clandestinidad: “El PSOE ni está, ni se le espera.”

Tras la muerte del Dictador Franco, el PSOE salió de la nada, empezaron a salir militantes de todas partes, militantes de “toda la vida”, pero la dirección del Partido no volvió con la hoz y el martillo en las manos, si no con la bandera de la socialdemocracia pactando con los herederos del franquismo, la coronación de Juan Carlos I y la firma de la Constitución de España en 1978, así como en 1986 la entrada a la OTAN y la UE bajo engaños y mentiras.

El PSOE siempre ha abanderado la “izquierda” en España, pero no es más que un partido socialdemócrata, heredero del franquismo, cuya huella la vemos en las legislaturas de Felipe González, manchadas de sangre con la creación de la banda paramilitar de los GAL y los numerosos casos de corrupción, como el famoso caso Filesa, que acabaron con su gobierno y auparon al PP del genocida José María Aznar a la Presidencia, el Presidente de los pelotazos urbanísticos, la guerra de Irak y el “España va bien”(para él y su élite empresarial amiga, claro)

Casualidades de la vida, o no, ha sido también la corrupción la culpable de que el PSOE recuperara el poder tras 7 años del PP del ya considerado “peor presidente de la democracia española”, título merecido muy reñido con múltiples candidatos a escasa distancia. Uno de los nuevos candidatos, que todavía no sabemos si le arrebatará tan “ostentoso” título, es Pedro Sánchez, actual presidente del Gobierno del Estado español y secretario general del PSOE.

De Pedro Sánchez se sabía más bien poco hasta 2014, cuando salta  a la palestra con su candidatura en Junio a la Secretaría General del Partido y resulta vencedor sobre los demás candidatos. A partir de ahí, su trayectoria política es más bien gris, caracterizada por intentar mantener escaños que en las sucesivas elecciones va perdiendo e intentando recuperar a una parte de su electorado más izquierdista que le fue arrebatado por el engendro mediático de disidencia controlada llamado Podemos.

La cuestión es que, desde la llegada de Sánchez, a finales de la primera legislatura de Rajoy, caracterizada por los grandes recortes sociales que tanto gustan a la derecha y las medidas neoliberales impuestas por la troika de la Unión Europea, comienzan las voces que piden un “acercamiento” entre partidos “de izquierda” y nacionalistas para realizar una moción de censura. Ese baile mediático y electoralista comienza en la breve XI legislatura, tras las elecciones de diciembre del 2015, donde continua Rajoy como Presidente en funciones debido a que venció por minoría y no pudo conformarse un gobierno, lo que provocó nuevas elecciones. En los 111 días de esta breve legislatura pudieran haber arrebatado el poder al PP, incluso Pedro Sánchez propuso un acuerdo a los nuevos partidos parlamentarios, Podemos y Ciudadanos, pero resultó infructuoso. Tras las siguientes elecciones, el 26 de Junio de 2016, volviendo a resultar vencedor el PP, es investido Presidente de nuevo  Mariano Rajoy tras la abstención del partido neoliberal de extrema derecha Ciudadanos de Albert Rivera (el más que previsible próximo Presidente del Reino de España en las próximas elecciones) y, sorpresa, del Propio PSOE, lo cual desemboca en la renuncia de Sánchez para volver de nuevo en las primarias de mayo del 2017.

¿A quién beneficia esta moción?

La abstención, dimisión y la candidatura de nuevo de Pedro Sánchez a la reelección de Secretario General, ya levantó sospechas de las artimañas del PSOE.

Todo estaba pactado y más que pactado en las altas esferas del poder en el Estado Español.

La “crisis” de Catalunya, el encarcelamiento de activistas como Alfon y raperos como Valtonyc, Pablo Hásel o Eshôj Ekirne fueron una buena puesta en escena de las altas élites para lo que pasó el día 1 de Junio.

Al final de la primera legislatura de Rajoy y principios de la segunda, empezaron a salir casos de corrupción del PP por todo el Estado, desde “simples” alcaldes hasta altos cargos e intocables del partido, ¿casualidad?, claro que no, ya pasó a finales de los 80 y principios de los 90 para que cayera el Gobierno de Felipe González. Estos casos de corrupción son los que se guardan en “nevera”, según argot periodístico, para cuando hagan falta sacarlos todos a la vez; no es normal que en tan poco tiempo se descubrieran tantos casos, y casi todos, destapados por la prensa.

El plan del PSOE, las altas esferas y la Troika era muy simple: Pedro Sánchez sería el “salvador de España y su estado de derecho”.

Al ver que la gente estaba otra vez agitando las calles por las políticas de recortes de Mariano Rajoy, sin partidos creados por el sistema detrás de ellos, prepararon el camino para apaciguar las calles como con el 15M y la aparición de Podemos.

Empezaron a caminar el 2016 con la reelección de Mariano Rajoy como presidente, empezaron las conversaciones para formar Gobierno, el PP contactó con Ciudadanos para llegar a un acuerdo y así contar con su apoyo para la investidura de Rajoy, el PSOE no apoyaba esa investidura con la famosa frase de Pedro Sánchez “NO ES NO”, (que recuerda a la famosa frase de Felipe González  “OTAN de entrada NO”). Tras esa declaración de Sánchez, comenzó la segunda parte del plan, la salida de Pedro Sánchez de la Secretaría del Partido, le destituyen de Secretario General para así apoyar la investidura y dar estabilidad al país; en ese mismo tiempo, el 30 de Octubre de 2016, Sánchez deja su escaño y lanza su nueva candidatura a Secretario General, toda una sorpresa.

La Gestora que, hasta ese momento, tras la “caída” de Sánchez, manejaba el Partido, se abstiene en la votación y Mariano Rajoy de nuevo es investido Presidente el mismo día el 30 de Octubre. Rajoy sigue con  su política de “ajustes”, es decir, incrementar el presupuesto militar y recortar en sanidad, educación y servicios sociales. La calles están molestas y la tercera parte del plan comienza: agitar hasta los que “hasta ahora no se habían movido”, los jubilados.

El 22 de Febrero de 2018, los pensionistas salen a la calle “espontáneamente” en contra de la subida del 0,25%(subida igual que en los seis años anteriores), ya que es el mínimo legal de subida de cada año, y el saqueo de la hucha de las pensiones; hasta entonces, Pedro Sánchez estaba desaparecido, como el PSOE con Franco, y llegó su 78: salió de la nada a salvar la situación.

Los pensionistas salía semana tras semana, Sánchez los animaba más y más, hasta que el 29 de Mayo, el PSOE registra una moción de censura contra el Gobierno del PP, tras la sentencia del Caso Gürtel, y la agitación en las calles. Sánchez se convierte en el 7º presidente de la “Democracia” española y el único que lo hace tras ganar una moción.

Ahora los pensionistas ya no salen, nadie se queja de los presupuestos que se van a aplicar con el voto a favor del PSOE, unos presupuestos creados y promocionados por el PP, con más recortes en sanidad, educación y servicios sociales, pero la población ahora lo apoya; total, los presenta Pedro Sánchez, el salvador de España.

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